LA IMAGEN NO PUEDE VALER MAS QUE MIL PALABRAS, DEBEMOS RESCATAR EL VALOR DEL VOCABULARIO"

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El talentoso dibujante y humorista, REP, alerta sobre los peligros de la era de la imagen. Comparte además la historia de sus raíces correntinas. Miguel Antonio Re-piso, más conocido como REP, el talentoso dibujante que desde hace años publica sus tiras en Página/12, las revistas Veintitrés y Orsai, desembarcó en Corrientes el viernes para realizar un mural en el marco de los festejos por la Revolución de Mayo y compartir una jornada del Plan Lectura Corrientes.

 Frenético, inusual y con un estilo particular accede a charlar y revelar parte de su historia ligada al Taragüi.

En la ocasión y con el objetivo de incentivar la lectura, el dibujante fue tajante al afirmar que “una imagen no puede valer más que mil palabras, este es el momento de recuperar el valor de la palabra, no de denostarla”.    

“En la actualidad nos bombardean con miles de imágenes y siempre hay conceptos que se pueden explicar a través de ellas. Particularmente desconfió de las imágenes que no nos dicen nada, esas que están en el terreno de la publicidad, que siempre quieren vendernos algo. Una imagen siempre debe llevarnos a la palabra”, se explica.

“Hoy es complicado determinar qué imágenes humanizan. Esta es la era de la imagen y es una era muy peligrosa para la palabra y para nosotros”, insiste. 

“Cuando más vocabularios uno tiene es más rico el pensamiento, eso es la palabra. Cuando uno tiene más imágenes también es rico el pensamiento, la imaginación, la abstracción, pero tener más vocabulario nos envalentona a expresarnos más; así uno tiene más claras las ideas y este mundo”, agrega. 

Asegura que sus raíces correntinas influyen constantemente en su trabajo y aunque haya nacido en San Isidro, provincia de Buenos Aires, no se olvida de Santa Lucía, lugar donde pasaba las vacaciones y del que son oriundos sus padres. “He dibujado mucho sobre Corrientes sin nombrarla, porque en mi infancia he venido mucho a Santa Lucía. He dibujado monstruos que han sido originados por culpa del abuelo materno y eso tiene que ver con una neurosis familiar que ocurría por ese ambiente tropical, pero no por algo malo”, cuenta.

“Corrientes está en mi obra, pero no como turista sino como una parte de mi. Estoy empeñado hace 10 años en lograr una obra en la que lo que sea necesario decir en palabras, se diga en palabras y no en imágenes, y lo que sea necesario decir en imágenes, se diga en imágenes y no en palabras. Estoy empecinado en eso y esta historia que tanto me lleva a pensar nace acá. Muchas cosas de mi personalidad familiar nacen acá; esto es muy querido para mi”, se emociona. 

“Mi primer trabajo lo tu-ve en San Roque en una heladería con un tío y me gusta más el chamamé que el tango”, remata.

Insiste con la importancia del vocabulario y se reprocha sus escasos años de estudiante. “Hice sólo 3 años de secundaria, después me peleé con la escuela”, se la-menta.

En ese sentido recuerda que “antes mi vocabulario era muy pobrecito, le temía a las entrevistas, a las mesas de diálogo, pero el temor era no tener las palabras para expresarme, hoy las tengo”. 

Consultado acerca de su larga trayectoria (inició su carrera a los 14 años), REP recuerda que lo han censurado, “pero de un tiempo a esta parte ya no acepto censuras”, dice.

“Trabajo en medios que no me van a censurar.  Pero si hoy me llaman de Clarín y La Nación seguro lo ha-cen, porque son medios con los que no tengo nada que ver. Me censurarían todos los días y luego me echan, porque son paspados”, ironiza.

“Necesito la libertad de los medios con los que acuerdo: Página 12, Veintitrés, Orsai. En los medios chicos hay más libertades, en los grandes más popularidad pero menos libertad porque tienen muchos compromisos institucionales, si hacés un chiste sobre un cura, te dicen que la Iglesia se va a enojar, si lo haces sobre el ejercito es lo mismo. Hay mucho de correspondencia con las corporaciones. Sin embargo cuando estas en un medio chico o mediano es menos complicado y hay libertad, por eso las cosas más libres y vanguardistas se hacen en el underground”, detalla.

Ahonda sobre su arte y asegura: “Tengo la necesidad de hacer el arte lo más puro posible, que la palabra diga una cosa y que no redunde la imagen, que se complementen. Es muy difícil, hay que trabajar mucho el texto y la imagen. Intento lograr salir de las imágenes tradicionales con un globo de texto; busco que la realidad sea narrada sin globos de texto, algún momento lo voy a lograr, estoy empecinado en ello”, afirma.

Para concluir, revela su odio por los personajes. “No me gusta crearlos, odio las repeticiones. Voy gastando demasiado los temas, las consumo hasta donde da y cambio; eso no lo puedo regular”, sostiene.

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